lunes, 6 de mayo de 2024

Crónica de una muerte anunciada ( Nuevo modelo de atención en salud para los docentes)

 


"No hay nada más destructivo y peligroso, que un mediohuevo que se crea superior e inteligente; no hay calamidad que pueda superar el daño que puede hacer un solo individuo así"- Anónimo

En un artículo anterior, hablábamos del desastre en que se encontraba convertido el Régimen Excepcional de Salud denominado Sistema de Salud del Magisterio; a pesar, que el plan de beneficios de los docentes es superior al de otros sistemas de salud existentes en el país; en el papel, su cobertura es mayor en medicamentos e insumos, abordaje integral de patologías, no hay exigencia de períodos mínimos de cotización y preexistencias, el docente tiene la oportunidad de elegir libremente la entidad contratista, y además no exige copagos o cuotas adicionales.

E igualmente señalábamos; que si el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud se encontraban tan preocupados por la "ineficiencia" de las EPS como administradoras  de los recursos del sistema de salud; sería bueno que también demostraran la misma preocupación por el Subsistema de Salud del Magisterio, y que no era nada sano que se tomara como caballo de batalla a las EPS, pretendiendo provocar una crisis con su desfinanciamiento,  mientras se dejaba inermes a los usuarios del subsistema de salud público de nuestro Magisterio.

Sin embargo, todo lo dicho parece que fue echado en saco roto por parte del Gobierno Nacional; quien a fin de implantar su modelo de salud “a la brava”; decidió que el Subsistema de Salud del Magisterio, se convirtiera en su  “Caballito de Batalla”. Anunciando con bombos y platillos, que se había firmado un “acuerdo histórico”  que permitiría “garantizar mayor cobertura y flexibilidad en la prestación del servicio, e integrará por primera vez la atención en salud y el sistema de salud y seguridad en el trabajo”

El supuesto proceso de transición hacia  “el nuevo modelo de atención  en salud para los docentes” ha sido un completo fracaso, y no resolvió los supuestos problemas que pretendía solucionar (El doble del número de quejas y reclamos, en comparación con las que se reciben a través del régimen ordinario); pues el pretender que la Fiduprevisora sea la encargada de centralizar la operación, organizar la red y administrar los recursos, ha traído como resultado que  a algunos docentes les cambiaron su zonificación, otros aparezcan inactivos, y para remate la plataforma se encuentre caída ( Según denuncias de los mismos docentes beneficiarios)… Lo cual indica, que la cura fue peor que la enfermedad.

 Muchos dirán que los docentes fueron víctimas de su propio invento, y que bien merecen su suerte al apoyar las locuras de este gobierno: pero a pesar que todo fue la simple “Crónica de una muerte anunciada”, lo cierto es que no podemos búrlanos del mal ajeno… Y menos cuando son 818.960 damnificados; entre los que están heroínas que han entregado medio siglo a formar los hijos ajenos.

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